Este es uno de los temas más polémicos que tocamos en Mujeres que Emprenden pero, ¡seguramente a muchas de ustedes les sucedió!  El regateo, el comentario de “muy caro” o los caza ofertas siempre están en el ojo de esta tormenta y hoy te contamos qué hacer en estos casos.

Tené en claro cómo es tu formación de precios

Esto es primordial para vos y no necesariamente se lo tenés que comentar al clientes. Necesitás saber cuál es el costo operativo para que tu producto esté a la venta y la ganancia que deseás obtener de él. También si utilizás productos o servicios que inciden en su valor y cuál es el precio por el que ofrece lo mismo la competencia para tener un parámetro real y evalúar tu negocio en este aspecto.

El precio como símbolo de status

El precio segmenta tu público y habla sobre componentes diferenciales y de calidad del mismo. Por eso, cuando un cliente manifieste una queja en relación al precio, examiná estos factores. ¡Lo comentó en redes sociales? Resaltá este valor agregado en tu respuesta para clarificar su opinión.

emprendedora trabajando

Nunca ofrezcas que lo compre en la rebaja

Es un error poco frecuente pero que todas pensamos, ¿entonces porque no lo lleva cuando lo rebaje? Nunca menciones al cliente que posteriormente el valor del producto bajará porque vas a quemar futuras ventas y los vas a convertir en oportunistas de compra.

Decí no, pero justificando el precio

No lo tomes a la defensiva, a veces lo clientes sólo buscan que le justiques el costo de tu producto o servicio. Por eso, no dudes en darle todas las justificaciones sobre porque su valor es ese y no otro. Por ejemplo “esta remera está hecha con algodón de primera calidad y por eso podés percibir que su costo es superior. Sin embargo, te garantizamos que no vas a ver variación de su tejido con los lavados ni deterioro alguno”.  

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