El packaging es una poderosa carta de presentación ante el potencial comprador, ¿Nunca antes lo habías pensado? En verdad, no existe empaque alguno que no tenga como objetivo principal llamar a la vista. Lograr captar la atención y destacarse de entre todos aquellos que aguardan al igual que él ser los más elegidos de la góndola no es tarea fácil.

Todo entra por los ojos y, si recién comenzás tu camino en el mundo emprendedor, no debes subestimar el poder que posee una buena presentación de tu producto y he aquí, el diseño gráfico y la creatividad comienzan a jugar un rol fundamental.

Un buen trabajo de diseño puede despertar el interés de tu comprador por el papel que envuelve un producto o la caja en la que se almacena, por los colores que predominan,  por los gráficos y dibujos especialmente cuando se trata de productos dirigidos a los niños, por la composición e imaginación del producto, por la sensación de durabilidad que produce, por  el uso que podría darse al empaque después de verter su contenido. En este sentido, lo que queremos decir es que el packaging no sólo cumple la función de ornamentar y darle un cierre final a la presentación de aquello que comercializamos sino que también, deberá ser capaz de crear una conexión especial con nuestros clientes.

¿Cómo lo logramos?

La primera premisa que debes tener en cuenta es que packaging es comunicación y dota de atractivos visuales al envase de tu producto que reflejando no sólo el espíritu de tu producto y de tu marca, sino que también haciéndolo innovador. Buscá componentes diferenciales a nivel visual o funcional que te permitan distinguirte de tu competencia. Si logras diseñar un packaging que cree un dialogo particular con tus consumidores estarás en la senda correcta.

En segundo orden el packaging, por supuesto,  es innovación y no debes tener miedo a la experimentación. Todo es ensayo y error. Probá, testeá y anímate a ir más allá de lo que ya has visto que hacen los demás.

 

Existe una tríada básica que compone el set de packaging de toda empresa y está compuesto por: bolsas, cajas y etiquetas. En relación a ello, es de suma importancia que a la hora de comenzar su desarrollo tengas presente:

-No descuidar la imagen y la creatividad de tus bolsas:

En primera medida, una bolsa es publicidad gratis. Una vez que un consumidor atraviesa el umbral de tu tienda y sale a la calle, se desplazará por la ciudad con la bolsa en su mano. Uno de los errores más frecuentes de los pequeños emprendedores es no intervenirlas o brindarles escasa importancia. La bolsa es una poderosa herramienta publicitaria que si resultara ser atractiva a la vista y además destaca correctamente el nombre de tu marca o emprendimiento sin dudas, llamará a la vista y hará que más de un potencial comprador se pregunte por tu comercio. Es esencial ser estratégico y usar cada herramienta de comunicación a nuestro favor.  Pensar que la bolsa acabará en la basura y que, por tanto, no merece mucho interés es un grave error.

Recuerda siempre que una bolsa diseñada y atractiva puede convertirse en garantía de que el consumidor recordará nuestra marca, producto ya demás hará correr la voz sobre lo que hacemos. Las bolsas creativas tienen  un elevado impacto en el consumidor e impactarán directo en sus emociones logrando así, más cercanía a nuestra marca.

-La importancia de las cajas:

El diseño de una caja atractiva puede hacer una gran diferencia en las ventas de un producto, ya que no solo sirven para informar al consumidor, sino que también, busca provocar una reacción y comunicar emociones o sentimientos. Una caja que ha logrado impresionar por su creatividad, trascenderá su uso como empaque de nuestro producto y el consumidor encuentra nuevas formas y empleos de la misma ya sea como mero ornamento decorativo o bien tenerla atesorada en un estante. Si logramos que nuestro empaque trascienda, hemos hecho un buen trabajo.

-El rol fundametal de una buena etiqueta:

La etiqueta juega un papel principal en las decisiones de compra de los clientes, pues es uno de los recursos que le indican o anticipan los atributos del producto antes de comprarlo. Información como el país de origen, calidad, elaboración, composición, productor, envasador o importador se suele incluir en la etiquetas y algunos datos más se suman o restan según la categoría de aquello que estamos ofreciendo.  En este caso, no sólo creatividad y legibilidad son fundamentales. Un buen diseño visual es importante pero toda la información que estará allí disponible para ser leída por el cliente debe ser legible.

Un último consejo, ¡Investigá e inspirate!

Antes de aventurarte en el camino del diseño del packaging de tu emprendimiento investigá, explorá e inspirate antes de comenzar. Hacer una búsqueda exhaustiva, conocer lo que ya se hace a nivel local, internacional, lo que no se hace, evaluar opciones, alternativas clásicas o propuestas más vanguardistas y arriesgadas siempre ayudarán a que definas el camino que seguirás para tu propio set visual.

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